Saltar al contenido
Tierra Colorada NoticiasTierra Colorada Noticias ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.535,70 -0,26%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Economía

Cayó Linor, el gigante del pallet en Misiones: 130 familias a la espera de la liquidación

La Justicia declaró la quiebra de la empresa de Azara que llegó a tener 300 empleados y era referente del sector. El derrumbe de la construcción, la suba de costos logísticos y la informalidad acumulada terminaron de empujar a una firma con 27 años de historia.

IK
Ingrid KowalczukCampo y yerba · · lectura 4 min
Cayó Linor, el gigante del pallet en Misiones: 130 familias a la espera de la liquidación

A 40 kilómetros al sur de la ciudad de Posadas, sobre la ruta que bordea el río Uruguay y deja atrás el tramo final de la provincia antes de pisar Corrientes, funcionó durante casi tres décadas uno de los motores productivos más reconocibles del rubro maderero regional. La Justicia de Misiones acaba de decretar la quiebra de Linor SRL, radicada en la localidad de Azara, y con su cierre no solo se apaga una empresa de 27 años de trayectoria: también queda en evidencia el grado de deterioro que atraviesa la cadena del pino en el norte argentino, un sector que supo ser emblema del trabajo genuino en la Mesopotamia y que hoy, según sus propias cámaras empresarias, vive una de las peores crisis de su historia reciente.

El fallo y el alcance de la quiebra

La doctora Adriana Fiori, titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N°8 de Posadas, firmó la resolución que declara la quiebra de Linor SRL luego de que la firma incumpliera el acuerdo extrajudicial al que había arribado en el marco de su concurso preventivo. A partir de la sentencia, el juzgado toma control de los bienes, las maquinarias, los vehículos y las cuentas bancarias de la compañía, y se abre el camino para la liquidación de activos con el objetivo de pagar, en la medida de lo posible, a los acreedores. Entre ellos, los más urgentes son los trabajadores, que ven cómo sus salarios caídos y sus eventuales indemnizaciones quedan atados a los tiempos del expediente judicial y al resultado final de las subastas.

En su momento de mayor actividad, en la primera década de este siglo, Linor llegó a ocupar a 300 personas en tareas de aserrado, secado, producción de tablas y fabricación de pallets, esas plataformas de madera de pino que sostienen la logística de alimentos, bebidas, y todo tipo de mercaderías. Con el paso de los años la planta se fue ajustando y hoy, en el momento del cierre, son alrededor de 130 los empleados que quedaron a la espera de cobrar lo que se les adeuda, en un pueblo chico donde la empresa era, en los hechos, una de las principales fuentes de ingreso formal.

Un cóctel que termina de apretar al sector

Las cámaras que nuclean a los aserraderos de Misiones y Corrientes, la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (APICOFOM) y la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap), vienen alertando sobre la profundidad de la crisis. La caída de la construcción, que es el principal motor del consumo interno de madera en el país, redujo de manera drástica la demanda de pallets, tirantes y tablas, justo en un momento en que el consumo general también retrocedió y las ventas se desplomaron en todos los eslabones de la cadena.

A esa foto se le suma un dato que desnuda la distorsión de la economía argentina: según reconoció públicamente la propia empresa ACON Timber, con sede a apenas 45 kilómetros de Azara, el costo de transportar un contenedor desde esa zona hasta el puerto de Buenos Aires es mayor que el de enviar la misma carga a destinos tan lejanos como China, Estados Unidos o España. Con una inflación que sigue corriendo por encima del 2% mensual y un tipo de cambio que permanece prácticamente sin variaciones, los márgenes de los aserraderos medianos y chicos se fueron achicando hasta volverse, en buena parte de los casos, directamente inviables.

Problemas de fondo que nadie resuelve

Porque el cierre de Linor no se explica solo por la caída de la demanda coyuntural ni por el atraso cambiario. Especialistas del rubro y las propias cámaras empresarias vienen señalando, en sus diagnósticos públicos, la acumulación de problemas estructurales que la crisis dejó al descubierto: escasa incorporación de tecnología, un alto nivel de informalidad en buena parte de la cadena y limitaciones serias en la gestión administrativa y comercial de muchas firmas, sobre todo las de tamaño mediano y chico. Sin acceso real a financiamiento para reconvertirse tecnológicamente, ni a líneas de crédito accesibles para sostener el capital de trabajo en contextos de inflación alta, esos aserraderos quedan librados a la suerte del mercado interno y de la construcción, que es exactamente el sector que más viene retrocediendo.

“Mientras el organismo reconoce la crisis, en la chacra se ve cómo los rollos se apilan sin comprador y los turnos se recortan semana a semana.”Ingrid Kowalczuk, Campo y yerba

La quiebra de Linor SRL, con 27 años de historia, no es un caso aislado ni un accidente empresario: es la expresión más visibles hasta ahora de un derrumbe que, según coinciden las cámaras del sector, ya estaba anunciado y que amenaza con arrastrar a otros aserraderos de la región. La pregunta que queda abierta, y que recién empezará a responderse dentro de varias semanas, es quién se queda finalmente con la diferencia entre lo que la Justicia logre recuperar de la venta de los bienes y lo que efectivamente se les adeuda a los 130 trabajadores de Azara, a sus proveedores y al conjunto de una comunidad que perdió, de un día para el otro, a su principal empleador formal.

IK
Ingrid KowalczukCampo y yerba

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo