David Janer cruza la puerta de «Sueños de libertad» con un maletín de arquitecto y un pasado a cuestas
El actor catalán se incorpora a la tira diaria como Josema, un profesional llegado de Barcelona que alterará la rutina de Perfumerías De la Reina. Vuelve al formato tras 658 episodios en «Amar es para siempre» y se reencontró con un equipo técnico que ya conoce de memoria.
Lo dijo una abuela de la colectividad catalana de Buenos Aires, mientras desgranaba una manzana junto al radiador y miraba la novela de sobremesa: «Hijo, cuando un arquitecto entra en una casa, nunca viene solo; trae los planos viejos, las cuentas pendientes y los nombres de los que se fueron». La frase, que parece escrita por un guionista avezado, sirve como mapa para entender lo que acaba de ocurrir en la pantalla: el actor David Janer cruzó la puerta de «Sueños de libertad» con el carnet de arquitecto en una mano y, en la otra, un pasado que todavía no terminó de caer. Y créanme, en estas series diarias, el pasado siempre vuelve a llover, aunque cambien las paredes.
Antes de hablar del personaje hay que describir la sala, porque la serie se vive como un galpón enorme donde conviven el taller y la trastienda. La producción, que emite la tarde española y aquí se sigue con fervor por streaming, lleva meses sosteniendo una historia de vínculos y lealtades alrededor de Perfumerías De la Reina. Ahora ese universo recibe a un visitante inesperado: Josema, un profesional refinado y melancólico que llega desde Barcelona con planos bajo el brazo y con el pulso de quien sabe que, en la ficción, la arquitectura no solo levanta paredes, también derrumba familias.
Un arquitecto que viene a tensar la trama
El propio Janer lo explicó con palabras llanas: su personaje arrastra asuntos de su historia personal que volverán a moverse al cruzarse con los demás miembros de la trama. En la lógica de la tira diaria, eso equivale a abrir una canilla en un día de calor: lo que salga de ahí mojará a todos. La construcción, justamente, es la metáfora que atraviesa al personaje, porque lo mismo que diseña en sus planos lo construye emocionalmente en cada escena, y eso le da al intérprete un margen enorme para jugar con silencios, miradas y visitas inesperadas a la memoria.
“Me gusta el formato porque te permite contar las contradicciones, las alegrías y los dolores de la vida cotidiana, que es lo que termina enganchando a la gente que enciende la tele cada tarde.”David Janer
Volver a casa, aunque la casa sea un set
Hay algo que me conmueve especialmente de este regreso y quiero compartirlo con ustedes, porque habla de la trastienda que nunca se ve: Janer ya pisó este tipo de ficción durante 658 episodios, cuando le dio vida a Guillermo Galán Barrios en «Amar es para siempre». Y aquí viene lo humano, lo que a mí, como cronista de estas historias, me llega al corazón. Cuando arrancó en el nuevo elenco, el actor contó que volvió a cruzarse con profesionales de cámara, maquillaje, peluquería y vestuario con los que ya había trabajado. Eso, que parece un detalle administrativo, es todo en una diaria: son las manos que te acomodan el saco, las voces que te dan la marca, los ojos que te avisan que ya sale la cámara. Por eso, según sus propias palabras, necesitó mucho menos tiempo del habitual para sentirse cómodo, y hasta se permitió el lujo de bromear con que le gustaría quedarse tanto como en su anterior tira, aunque sea decisión de los guiones y no del público.
Y acá, amigas y amigos, es donde el reportero se permite opinar, porque en estas notas uno también pone el cuerpo y la biografía. Me parece hermoso que la televisión de tarde siga confiando en actores con oficio, que se bancan las marcas largas, los raccords imposibles y los diálogos que cambian a último momento, y que encima vuelvan a encontrarse con equipos que ya son casi familia. Hay algo de encuentro de colectividad en eso, de esos bailes que empiezan otra vez en la misma plaza, con la misma orquesta y algún músico nuevo que cambia el ritmo. La llegada de Josema a «Sueños de libertad» promete eso: un aire distinto, una pluma más fina, y la certeza de que, cuando un arquitecto entra a una casa, algo se va a remodelar, para bien o para mal.
Dónde verla: «Sueños de libertad» se emite por las tardes en Antena 3, en España, y puede seguirse en Argentina a través de plataformas de streaming y de los resúmenes que publican los portales especializados. Cuándo: la incorporación de Josema ya está en pantalla y se espera que su presencia se extienda a lo largo de varios capítulos, con incidencia directa en el futuro de Perfumerías De la Reina. Qué se come mientras se mira: si la tarde está fresca, vaya preparándose un café con leche bien fuerte y unas tostadas con manteca y dulce de membrillo; si aprieta el calor, un vaso de gazpacho bien helado y unas aceitunas a la catalana, en honor al personaje. Y siéntese tranquila, que en esta columna siempre hay butaca, tiempo y un párrafo más para contar.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tierra Colorada Noticias