Marcelino volvió y Lanús le pintó la cara a un Vélez que se quedó sin escalera
El Granate goleó 2-0 al Fortín, le cortó el sueño de trepar a la punta de la Anual y se subió a la conversación grande del Clausura con Moreno como dueño del juego.
Calor infernal, pasto que parece de barro y un Lanús que salió a la cancha como quien va a cobrar una deuda vieja. El equipo del Sur le ganó 2-0 a Vélez en una noche donde el termómetro y el fútbol se pusieron de acuerdo para complicarle la vida al visitante. Nada de poesía: fue trabajo, y un diez que volvió para marcar el ritmo.
El regreso del patrón
Marcelino Moreno, 31 años, pelos largos y esos tobillos que parecen tener GPS propio, volvió a la titularidad después de meses parado por la operación. Apenas nueve fechas fuera de combate, dos ingresos desde el banco y este lunes el técnico lo mandó de arranque. La respuesta fue inmediata: fue la figura de la cancha, se adueñó de la pelota y manejó los hilos del partido como si nunca se hubiera ido. Una vuelta así hace acordar al que vuelve de un viaje largo y la casa lo recibe con la mesa servida.
“Le tengo mucho aprecio, es alguien que me ayudó en los momentos difíciles y le estoy muy agradecido. Hicimos un partido inteligente, golpeamos en el momento justo y defendimos bien.”Marcelino Moreno
Moreno se fue reemplazado a los 36 del segundo tiempo, parado de pie por todo el estadio. Ovación merecida: cuando un jugador vuelve de una cirugía y en su primer partido como titular maneja los tiempos del equipo, algo está diciendo el fútbol.
Los goles, contados sin adornar
- El primero: Marcich apareció desde atrás, como buen lateral que huele el área, y empujó la pelota en la boca del arco. Centro, desmarque, empujón y a cobrar.
- El segundo: a los 49, en el cuarto minuto adicionado, Ramiro Carrera probó al arco, la pelota dio en el palo y terminó adentro tras pegar en la espalda del arquero Marchiori. Goles con cuota de fortuna, pero el fútbol es así: el que pega primero, pega dos veces.
Vélez, entre pibes y palo
El Fortín llegó con el colectivo medio desarmado: sin Lanzini, sin Pellegrini, y con dos pibes de 17 años, Thiago Aguirre y Juan Policella, metidos en el equipo titular por obligación. Y el pibe Policella casi se convierte en héroe en el primer tiempo: un remate suyo se estrelló en el palo y dejó a Vélez con las manos vacías. Vélez quiso jugar de igual a igual, propuso, llegó, pero no sostuvo el ritmo ante un Lanús que se paró firme atrás y salió rápido cuando tuvo que salir. A veces el fútbol se parece a una pelea callejera: podés pegar primero, pero si no definís, te terminás yendo a la lona.
Lo que se juega en la tabla y en los contratos
El resultado movió la Tabla Anual: Vélez no pudo trepar a la cima y Lanús se afirma arriba, en zona de conversación grande. Además, hay un dato que sobrevuela la cancha: el contrato de Moreno vence en diciembre. O sea, los próximos dos meses son finales para el club y para el jugador. ¿Se queda el patrón? ¿Se va con el pase en la mano? Veremos. Mientras tanto, yo me reservo el derecho de errar el pronóstico: si el diez sigue en este nivel, Lanús se vuelve incómodo para cualquiera. Y eso, en un torneo corto, vale oro.
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