Saltar al contenido
Tierra Colorada NoticiasTierra Colorada Noticias ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 0,00%Dólar MEP $1.542,50 0,00%Riesgo país 648 pb +4,18%
LUN, 19 OCT 2026
Entretenimiento

Stalingrado, la batalla que el cine alemán reconstruyó entre 30 grados bajo cero y 12.000 soldados de utilería

La película de Joseph Vilsmaier, rodada en 1993 sobre la novela de Theodor Plievier, volvió a poner en escena la derrota más del Tercer Reich y hoy se puede ver en streaming. Un repaso por una producción enorme, pensada para mostrar el horror sin atenuantes y que aquí recuperamos como se merece.

EZ
Elba ZimmermannCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Stalingrado, la batalla que el cine alemán reconstruyó entre 30 grados bajo cero y 12.000 soldados de utilería

Yo siempre digo que hay una frase de mi abuela de la colonia que me vuelve a la cabeza cada vez que aparece una efeméride pesada: "mirá, nena, hay cosas que el cine tiene que mostrar para que no se repitan". Y la Batalla de Stalingrado es una de esas cosas que el cine tiene que mostrar, aunque duela. Por eso me parece buena excusa para repasar la película alemana que se animó a reconstruirla en pantalla grande, casi sin trampa, con un despliegue que hoy cuesta imaginar.

Antes de meternos en la película, vale la pena recordar qué pasó en esa ciudad que los soviéticos llamaban "la ciudad de Stalin" y que Hitler quería a cualquier precio. La batalla arrancó en agosto de 1942 y se extendió durante meses, hasta la rendición del Sexto Ejército alemán. El saldo fue aterrador: alrededor de dos millones de muertos entre ambos bandos, y quedó catalogada como una de las contiendas más sangrientas de toda la Segunda Guerra Mundial. En su diario, Joseph Goebbels recogió que el propio Adolf Hitler consideraba la toma de Stalingrado "una necesidad psicológica urgente", por el valor simbólico que la ciudad tenía para el régimen soviético. La orden para las tropas fue tajante: rendirse, bajo ninguna circunstancia.

Un galpón helado para reconstruir una ciudad que ya no existía

Llevar ese infierno al cine tardó décadas. La novela de Theodor Plievier se publicó en 1945 y recién en 1993 el director Joseph Vilsmaier se decidió a adaptarla. El punto de partida fue un presupuesto de 20 millones de marcos alemanes, algo así como 14 millones de dólares de la época, y un rodaje que se estiró durante cinco meses en varios países. Pero el verdadero protagónico de la producción fue el clima: las secuencias más duras se filmaron en Finlandia, donde el termómetro bajó a 30 grados bajo cero, y donde 12.000 extras se movieron como un verdadero ejército de utilería para las escenas de combate. Para reforzar lo que la cámara no podía inventar, se contrataron veteranos de guerra amputados, decisión que le dio al film una veracidad visual que pocas producciones bélicas lograron igualar.

Hay un detalle técnico que siempre me llama la atención y que explica mucho de lo que vemos en pantalla: ninguna escena se filmó en la ciudad real. Stalingrado quedó tan destruida durante el conflicto que la posguerra la reconstruyó por completo, de modo que no quedaban edificaciones de la época para ambientar el relato. Eso obligó a los equipos de arte a levantar un set enorme, frío y polvoriento, capaz de sostener un relato que no quería ahorrarle al espectador ni una sola cuota de agotamiento y de miedo.

La troupe

“La toma de Stalingrado era una necesidad psicológica urgente.”Elrak
  • Novela original: Theodor Plievier, publicada en 1945.
  • Director: Joseph Vilsmaier.
  • Rodaje: cinco meses, con escenas clave en Finlandia a 30 grados bajo cero.
  • Extras: unos 12.000 movilizados para las escenas de combate.
  • Veteranos amputados incorporados para reforzar el realismo visual.
  • Recaudación en Alemania: 10 millones de dólares, por debajo de las expectativas.
  • Recaudación en España: 1,34 millones de euros, con muy buena recepción.
  • Disponible hoy en streaming en Amazon Prime Video.

El resultado en fue dispar: en Alemania la película recaudó unos 10 millones de dólares, por debajo de lo que se esperaba; en España, en cambio, tuvo una recepción especialmente favorable, con ingresos equivalentes a 1,34 millones de euros. Con el tiempo ganó el reconocimiento de clásico de culto del género y se la suele mencionar como una referencia ineludible del cine bélico europeo, aunque su proyección internacional quedó en parte eclipsada por el estreno posterior de Enemigo a las puertas, la producción anglo-francesa que también contó el asedio desde otra mirada.

Hoy, casi treinta años más tarde, Stalingrado se puede ver en Amazon Prime Video y sigue siendo una de esas películas que conviene revisar de vez en cuando, no para sufrir, sino para entender. Como me gusta decir cuando me preguntan por qué mirar una vez al una película tan dura: porque hay títulos que no se olvidan, aunque duelan. Y este es uno de ellos.

EZ
Elba ZimmermannCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo