Boca, con el lodo hasta el cuello y la ilusión a cuestas
El xeneize recibe a Vasco da Gama por la ida de las semifinales de la Sudamericana, con cuatro bajas que le duelen y un Arruabarrena que va a tener que tirar de ingenio en la Bombonera.
Otra vez el calor, otra vez la Bombonera llena hasta el tope, otra vez un martes a las nueve y media que se va a hacer eterno. Boca recibe a Vasco da Gama por la ida de las semifinales de la Sudamericana y lo hace con el lodo hasta el cuello: cuatro ausencias que le sacan el aire y un cuerpo técnico que va a tener que armar un equipo a las apuradas, como quien cocina un guiso con lo que hay en la heladera.
Porque el problema no es solo jugar contra un brasileño, que de por sí ya complica. El problema es que el Vasco viene con el cuchillo entre los dientes, peleando el descenso en el Brasileirao y mirando esta copa como un salvavidas. Y enfrente, el xeneize llega con la enfermería explotada: Leandro Paredes, que se rompió el viernes contra Instituto, afuera; Tomás Aranda, Tomás Belmonte y Alan Velasco tampoco. Cuatro nombres, cuatro huecos, cuatro razones para que Arruabarrena se devore los bigotes pensando.
El camino hasta acá, con más barro que gloria
A esta altura Boca no debería ni estar en la Sudamericana, y eso lo sabe cualquiera que mire hacia atrás. El equipo se cayó en la fase de grupos de la Copa Libertadores, terminó tercero y se comió el cachetazo de tener que recalar en el torneo de consolación. Pero desde entonces, el xeneize enderezó el barco: le ganó por penales a O'Higgins en dieciseisavos, le metió un 7 a 1 en el global a Recoleta en octavos y en cuartos se sacó de encima a San Pablo con una victoria de local y un empate con sabor a clasificación en la Bombonera.
El rival: un Vasco que viene de abajo y con cuatro argentinos en el plantel
El cuadro carioca hizo los deberes desde la fase de grupos de la Sudamericana. Salió segundo en la zona G con diez puntos y después fue de menos a más: dejó en el camino a Independiente Medellín por 3 a 2, goleó 4 a 1 en la siguiente llave y en cuartos se comió a Independiente Santa Fe con un 2 a 0 que no dejó dudas. Lo que sí deja dudas es el presente en el Brasileirao: está decimocuarto, a tres puntos de la zona roja. Un club que juega con la soga al cuello es un club que muerde.
Para colmo, en el plantel de Vasco hay cuatro argentinos: Alan Lescano, Santiago Sosa, Claudio Spinelli y Facundo Colidio. Un detalle no menor: Colidio no va a poder jugar esta serie porque ya disputó la Sudamericana con River Plate, así que la regla de los inscriptos lo deja afuera. Los otros tres, en cambio, están habilitados y le van a dar al partido un condimento rioplatense extra.
La pregunta del millón: cómo arma Arruabarrena el rompecabezas
Acá es donde la cosa se pone picante. Paredes era dueño y señor del mediocampo, el tipo que le daba pausa y sentido a la circulación. Sin él, sin Aranda, sin Belmonte y sin Velasco, al Vasco le queda un manto de intérpretes desconocidos para el hincha promedio. Habrá que ver si mete un cinco más aguerrido, si tira a alguno de los pibes del Inferiores, o si Arruabarrena se la juega con un esquema distinto. Lo concreto es que el entrenador va a tener que sacar conejos de la galera, algo que en la Bombonera se vio pocas veces esta temporada.
El árbitro de la noche será el chileno Piero Maza, y la revancha quedó programada para el 20 de octubre en Río de Janeiro, aunque con una curiosidad: Vasco no puede usar el estadio São Januário porque no llega al mínimo de capacidad que exige Conmebol. La sede todavía está por confirmarse, lo que le agrega un condimento de incertidumbre al asunto.
“Sin Paredes, sin Aranda, sin Belmonte y sin Velasco, Arruabarrena va a tener que armar un equipo a las apuradas, como quien cocina un guiso con lo que hay en la heladera.”Leandro Tkachuk
Mi pronóstico, con el derecho a errar que me reservo: partido chiquito, trabado, con más barro que fútbol y un resultado corto que deje todo abierto para la vuelta en Río. Si Boca se trae un empate, festeja como si hubiera ganado. Si gana, se le abren las puertas de la final en la propia Bombonera. Si pierde, se vuelve a Buenos Aires con la mochila más pesada de lo que ya la tiene.
- Cuatro bajas sensibles: Paredes, Aranda, Belmonte y Velasco.
- Vasco viene peleando el descenso en el Brasileirao y con cuatro argentinos en el plantel.
- Colidio no puede jugar la serie por haber disputado la Sudamericana con River.
- La revancha será el 20 de octubre en Río, con sede todavía a confirmar.
- La otra semifinal la juegan Atlético Mineiro y Montevideo City Torque.
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