Boca pasó el domingo gris del Nuevo Gasómetro y se anota en dos tablas a la vez
Con goles de Lozano y Merentiel, el equipo de Arruabarrena venció 2-0 a un San Lorenzo que jugó con diez desde los 35 del primer tiempo y llegó a 14 partidos sin perder.
Digo esto y lo sostengo: hay tardes en las que el barro y la lluvia se vuelven aliados del que sabe esperar. Boca esperó. Y cuando el charco dejó de trabar la pelota, lo destrabó con dos latigazos que silenciaron el Nuevo Gasómetro. Triunfo 2-0 sobre San Lorenzo, 14 encuentros sin perder y, de yapa, ubicación en dos tablas que importan: quinto en la Zona A del Clausura y tercero en la anual, con 47 puntos, a uno de Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors.
El primer tiempo: aguantar y no mojarse
El partido arrancó espeso, como sopa de domingo. San Lorenzo intentaba, pero a los 35 minutos se quedó con diez: Nazareno Arasa le sacó roja directa a Manuel Insaurralde por una entrada sobre Ascacibar. Rubén Darío Insua metió mano rápido, sacó a Alexis Cuello y puso a Juan Cruz Rattalino para reordenar el mediocampo. Boca, mientras tanto, buscaba por arriba, con centros que no encontraban receptor. La lluvia hacía de las suyas: en una de Leonel Flores, un charco frenó la pelota y cortó una jugada que pintaba peligrosa.
El segundo tiempo: los laterales se soltaron y Paredes tomó la batuta
En el complemento, el equipo de Rodolfo Arruabarrena se destapó. Terminó con 75% de posesión y 16 remates, siete al arco. La fórmula fue simple: subida de los laterales y conducción de Leandro Paredes, ese futbolista que cuando se prende parece que maneja un taxi en hora pico: sabe cuándo acelerar y cuándo meter freno de mano. A los 65, Leandro Lozano, que venía de marcar en la Sudamericana ante San Pablo, agarró la pelota y la cruzó al primer palo del arco de Devecchi. Zurdazo. Uno a cero, y el pueblo xeneize se acomodó en la tribuna.
Los goles, los asistidores y una cuenta que suma
El segundo fue una manualidad de Lautaro Blanco por la izquierda: centro medido al corazón del área, Merentiel entró como torpedo y la empujó. Gol del delantero, asistencia del lateral, y un dato que no es menor: con ese pase Blanco llegó a 19 asistencias desde que se puso la azul y oro. Cosa de fierro. Merentiel, mientras tanto, sigue respondiendo con goles cada vez que le toca entrar. Lozano, de extremo a definidor: el pibe ya no es promesa, es realidad.
Lo que se viene y lo que queda
Para San Lorenzo, la derrota lo dejó décimo en su zona y vigésimo en la tabla anual. Insua arrancó su tercer ciclo con un empate 1-1 ante Independiente y dejó una frase que pega en el ojo: "falta mucho trabajo para que podamos volver a ser un equipo que compita bien". En Boedo hay tiempo, pero la paciencia del socio suele ser más corta que un centro de Blondel.
Boca, además, viene de sacar boleto a las semifinales de la Copa Sudamericana con un 1-1 ante San Pablo en Brasil. Lozano marcó en los dos compromisos. Doble satisfacción. Ahora, ojo: la seguidilla sigue, la tabla anual aprieta y los playoffs del Clausura están a la vuelta de la esquina. Pronóstico: si los laterales siguen así, y Paredes mantiene el termómetro del juego, este Boca va a pelear hasta el final. Me reservo el derecho de errar, como siempre.
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