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VIE, 16 OCT 2026
Deportes

El Pirata se llevó el clásico en una olla a presión y con un gol de refresco

Belgrano derrotó 1-0 a Talleres en el Kempes con tanto de Ramiro Hernández, que había ingresado desde el banco. Vicentini fue figura y los palos le negaron el empate a la T.

LT
Leandro TkachukDeportes · · lectura 3 min
El Pirata se llevó el clásico en una olla a presión y con un gol de refresco

Digo lo que pienso: el clásico cordobés se jugó con una temperatura que derretía las ideas, y en ese horno Belgrano se llevó un triunfo que le sirve como un vaso de agua fresca en pleno enero. Fue 1-0 sobre Talleres, en el Mario Alberto Kempes, por la fecha 11 del Clausura, y el gol llegó de un jugador que empezó el partido sentado, tomándose mate con el cuerpo técnico.

Me explico: el Pirata jugó como visitante en la cancha de la T, aguantó el chaparrón inicial y lo resolvió a los 41 del primer tiempo, cuando el banco le cambió la cara al partido. Ingresó Ramiro Hernández por Francisco González Metilli y, tres minutos después de saltar al campo, empujó una pelota dentro del área tras un centro desde la izquierda. Nicolás Fernández no pudo definir en primera instancia, pero el rebote le quedó servido al recién ingresado, que no perdonó.

El banco movió la balanza

El técnico Ricardo Zielinski leyó el partido y metió mano. Además del autor del gol, mandó a la cancha a Fernández por Lucas Passerini, y después sumó a Benítez, Longo y Velázquez por Morales, Vázquez y Rigoni. Cinco cambios, refresco completo. Talleres, en cambio, se quedó con la misma sintonía y terminó pagando caro el desgaste.

Manuel Vicentini fue una muralla. Le sacó un cabezazo a Valentín Depietri que ya se cantaba gol, y le punteó un tiro libre a Giovani Baroni, pibe de 17 años que ni siquiera estaba en cancha cuando arrancó la jugada y que hizo temblar el travesaño con su primer toque. Después del gol, Lucas Zelarayán casi estira la ventaja con un derechazo desde la puerta del área que besó el palo y se fue corriendo por la línea de cal.

Talleres pegó en el palo y en el arco

La T generó lo que tenía que generar, pero el arco le quedó chico. Rick sacudió un zurdazo que dio en el poste, y Diego Valoyes tuvo dos cabezazos claros: en uno de ellos encontró el arco vacío porque Vicentini había salido lejos, pero la mandó afuera. El equipo de Omar De Felippe mereció por lo menos empatarlo, pero entre los palos, el arquero y la falta de puntería se quedó con las manos vacías.

Para terminar, una pregunta que me hago mirando la tabla: ¿qué jugada fue la que realmente inclinó la balanza? Para mí, el cabezazo de Depietri que sacó Vicentini al corner. Si entraba ese, Belgrano no llegaba vivo al final. Pero también puede ser el gol de Hernández, una jugada de fútbol de cinco que empieza con presión alta, sigue con un centro y termina con un pibe que estaba frío en el banco y entró con la confianza de un delantero de toda la vida. Me reservo el derecho de errar el pronóstico, pero el Pirata volvió a la victoria después de un par de fechas sin ganar y se acomoda en el Clausura. Talleres, en cambio, se vuelve a Ezeiza masticando bronca, con la sensación de que mereció algo más y la certeza de que en los clásicos el merecimiento no se cobra: se gana.

LT

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