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JUE, 22 OCT 2026
Vida

Palo de escoba, pies en el piso: una rutina casera para fortalecer el centro del cuerpo

Tres movimientos sencillos para activar el abdomen, mejorar el equilibrio y trabajar la coordinación en casa, sin máquinas nipes

YB
Yanina BenítezSociedad y vida · · lectura 2 min
Palo de escoba, pies en el piso: una rutina casera para fortalecer el centro del cuerpo

La rutina empieza frente a un espacio despejado, con un palo de escoba bien revisado y calzado de buena base. Acá en la zona centro, donde lastasks se$^{-}$$^{RESET}$ $^{}$n}$n

Antes de moverse, revisar el palo

Antes de empezar, es importante revisar que el palo no tenga astillas, despejar el área y usar calzado con buena base. La espalda debe permanecer en una posición cómoda, sin forzar la curvatura lumbar. Si aparece dolor, mareo o molestia articular, la persona debe detener el ejercicio. Quienes tengan problemas de espalda, osteoporosis u otra condición previa deberían consultar a un profesional antes de incorporar la rutina.

El core incluye los músculos del abdomen, la espalda baja y la zona pélvica, y participa en acciones cotidianas como caminar, agacharse o mantener una postura estable. Por eso, trabajar esa zona no exige equipamiento especializado: un palo de escoba puede ayudar a ordenar los gestos, marcar recorridos y sumar variedad a una sesión breve.

Tres movimientos para activar el centro del cuerpo

  • Elevación de rodillas: de pie, con los pies separados al ancho de las caderas, sostener el palo en posición horizontal frente al pecho, con las manos y los hombros relajados. Luego, elevar una rodilla hacia el torso, bajarla de forma controlada y repetir con la otra pierna. La espalda debe permanecer erguida, sin inclinarse hacia atrás para ganar altura.
  • Desplazamiento lateral: apoyar el palo en el suelo como referencia, ubicarse a un lado, flexionar levemente las rodillas y saltar hacia el otro sin pisarlo. Al caer, ambos pies deben apoyarse con suavidad y las rodillas deben quedar alineadas con la dirección de los pies. Si los saltos no son habituales, se pueden reemplazar por pasos laterales rápidos.
  • Extensión con giro: comenzar con el palo extendido por encima de la cabeza. Desde allí, inclinar el torso hacia un costado mientras la pierna contraria se lleva hacia atrás, y volver al centro antes de cambiar de lado. El movimiento debe limitarse a un rango que no genere tensión en la espalda ni en los hombros. Apoyar la punta del pie trasero en el suelo, en vez de despegarlo por completo, reduce la exigencia de equilibrio y facilita la ejecución.

Una referencia de partida es realizar entre 10 y 12 repeticiones por lado, pero la rutina puede adaptarse al nivel de cada persona. No se trata de forzar el movimiento ni de buscar altura a costa de la espalda: la clave es conservar el control, la comodidad y una alineación segura. Si el cuerpo no está habituado a los saltos, por ejemplo, los pasos laterales permiten trabajar el mismo patrón con menor impacto sobre rodillas y tobillos.

La herramienta más importante, en definitiva, es la atención a las señales del cuerpo. Con un palo de escoba, algo tan cotidiano como ordenar la casa puede convertirse en una ayuda paraIPLACEHOLDER

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Yanina BenítezSociedad y vida

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