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MIÉ, 16 SEPT 2026
Turismo

San José, el rincón entrerriano donde el agua termal, la vid y el molino de Forclaz conviven sobre el Uruguay

En el sudeste de Entre Ríos, sobre la costa del río Uruguay, la localidad de San José articula una oferta turística que combina piscinas termales con paseos por bodegas y un museo histórico enclavado en un predio de cinco hectáreas. El recorrido por el Molino Forclaz, los viñedos de tradición inmigrante y los parques de aventura configuran una escapada pensada para quienes buscan descanso, enología y memoria europea en un mismo fin de semana.

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Natalia KriegerAmbiente y selva · 16 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

El aire que baja desde el río Uruguay llega tibio al predio del Molino Forclaz, donde las aspas de madera todavía giran cuando el viento lo permite, y esa escena resume el pulso de San José: un pueblo entrerriano del sudeste que aprendió a sostenerse sobre tres patas —el agua caliente que brota del subsuelo, la vid que trajeron los colonos y la harina que alguna vez salió de sus piedras.

La localidad integra la región turística Tierra de Palmares y comparte con Colón y Villa Elisa el circuito termal que convirtió a la costa entrerriana en destino de escapadas durante todo el año. Esa ubicación, sobre la margen del Uruguay y a poca distancia de los principales corredores de la provincia, es la base desde la cual se articulan bodegas, complejos de piscinas y paseos históricos en una misma jornada.

El Molino Forclaz y la memoria de los colonos

El primer punto obligado es el Museo Provincial Molino Forclaz, un predio de cinco hectáreas donde se conservan la vivienda familiar y el molino de viento que Juan Bautista Forclaz levantó para moler trigo y maíz. Como los vientos de la zona resultaron insuficientes para mover las piedras con regularidad, la familia debió retomar el sistema de molienda impulsado por mulas, un detalle que las visitas guiadas se encargan de reconstruir paso a paso.

En determinadas fechas se suman representaciones a cargo de vecinos del lugar, mientras que durante el verano se programan recorridos nocturnos iluminados con velas, faroles y candelabros, una modalidad que conviene tener en cuenta al momento de definir cuándo viajar, porque cambia por completo la atmósfera del recorrido.

Termas, vino y tapeo frente al río

A apenas cinco minutos del casco histórico funciona Termas San José, un complejo con doce piscinas y sectores desde los que se observa el río Uruguay. El establecimiento ofrece un pase de experiencia eno-termal que incluye acceso a las piletas, un área exclusiva de relajación, batas, toallas y un tratamiento facial de vinoterapia en el Spa Acqua Termal, además de una copa de vino entrerriano acompañada por tapeo regional en el restaurante Entre Fuegos.

El mismo pase suma una visita guiada gratuita a la Bodega Vulliez Sermet y beneficios en otros establecimientos de la zona, entre ellos el alojamiento entre viñedos de Los Franco Suizos. La tradición vitivinícola local se remonta a los inmigrantes que llegaron a la Colonia San José a mediados del siglo XIX, y entre las variedades que aparecen en la producción de la zona se mencionan Pinot Noir, Chardonnay, Tannat y Marselan, un muestrario que permite recorrer la evolución de la vid entrerriana sin salir del circuito.

Aventura, artesanías y casco histórico

Para quienes prefieren sumar movimiento al plan, Molino Aventuras dispone de palestra, tirolesa, puentes aéreos, escaleras móviles y mangrullo, una combinación que transforma el predio en un parque de aire libre pensado tanto para adultos como para adolescentes. En paralelo, el Centro Municipal de Artesanos reúne trabajos en cerámica, madera, cuero y lana, producidos por locales que mantienen vivas técnicas de origen europeo.

El recorrido por el casco histórico de San José completa la propuesta: pocas cuadras con impronta de colonia agrícola, fachadas bajas y que invitan a caminar luego de las termas. La conjunción de esas piezas —el molino que muele con mulas, el agua caliente que brota del suelo y la vid que maduró con esfuerzo de inmigrantes— es lo que vuelve a esta franja del Uruguay entrerriano una escapada distinta dentro del mapa termal argentino.

Qué tener en cuenta antes de viajar

  • El Molino Forclaz abre con visitas guiadas durante todo el año y suma recorridos nocturnos con velas y faroles en verano.
  • El complejo termal dispone de doce piscinas y un pase que combina relax, vinoterapia y degustación de vino entrerriano.
  • La bodega Vulliez Sermet ofrece visita guiada incluida en el pase eno-termal y trabaja con variedades como Pinot Noir, Chardonnay, Tannat y Marselan.
  • Molino Aventuras suma tirolesa, puentes aéreos y mangrullo como complemento activo al circuito termal.
  • El casco histórico y el Centro Municipal de Artesanos permiten completar la jornada con caminatas cortas y compras de productos locales.
NK
Natalia KriegerAmbiente y selva

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