El cura de Villa Carlos Paz se sometió a una pericia psicológica y volvió a callar ante la prensa
Alejandro Nicola cumplió con la primera de dos evaluaciones ordenadas por la fiscal Jorgelina Gómez. Familiares de los menores lo esperaron con mochilas y carteles. La causa acumula trece denuncias y seis cámaras Gesell, y lleva diecisiete meses sin imputaciones.
El sacerdote Alejandro Nicola, investigado por presuntos abusos sexuales contra menores en el jardín de infantes Niño Dios de Villa Carlos Paz, se presentó este lunes en Tribunales II de Córdoba capital para someterse a la primera de dos pericias psicológicas dispuestas por la fiscal Jorgelina Gómez en el marco de la causa caratulada por abuso sexual agravado. La diligencia se cumplió en el edificio judicial, según reconstruyó este medio a partir de lo observado en las puertas del palacio de justicia.
De acuerdo con la investigación, al retirarse del edificio, el sacerdote fue abordado por periodistas y resolvió no formular declaraciones. La única frase que pronunció antes de alejarse fue: "No quiero decir nada. La acusación está en manos de mis abogados". El hecho se produjo en un contexto de alta tensión, con familiares de los niños denunciantes que lo aguardaban en la vereda.
Reclamo en la calle y un expediente que no avanza
En las afueras del tribunal, un grupo de madres y padres sostuvo trece mochilas infantiles en alto y exhibió carteles con pedidos de justicia. "Ojalá que se haga justicia, que sea imputado y vaya preso", expresó una de las madres presentes, cuya hija concurrió al establecimiento educativo. El expediente reúne trece denuncias formales y seis entrevistas en cámara Gesell ya concretadas, y cumplió diecisiete meses desde las primeras presentaciones sin que se formalice una imputación, según precisaron las fuentes consultadas.
El antecedente eclesiástico que reavivó la polémica
El caso tiene un capítulo reciente que incrementó el malestar de los denunciantes. En junio pasado, el arzobispo de Córdoba separó a Nicola de sus funciones en el jardín de infantes. No obstante, a fines de julio el sacerdote fue visto y filmado mientras presidía una misa en la Catedral de Córdoba, junto al párroco Javier Soteras. Las imágenes se viralizaron en redes sociales y motivaron un comunicado del Arzobispado, que justificó la presencia del investigado con el argumento de que "no se encuentra suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal ni impedido de celebrar la Eucaristía". Soteras, por su parte, anunció que la institución "actuará con la máxima prudencia" de cara a las próximas celebraciones.
Cómo se originó la denuncia y qué falta en la investigación
- La primera presentación judicial se radicó el 19 de mayo del año pasado, cuando una madre retiró a su hija del jardín y le detectó una mancha de sangre.
- Dos pediatras de guardia revisaron a la niña y le confirmaron a la madre que se trataba de sangre vaginal, lo que activó un protocolo preventivo.
- Al pedir las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento, el representante legal del jardín respondió que las filmaciones habían sido borradas.
- Recién siete meses después se avanzó con otras denuncias, en un proceso que las querellas consideran excesivamente lento.
- La causa se mantiene bajo secreto de sumario y, según trascendió, la defensa aguarda los resultados de la pericia psicológica antes de definir los próximos pasos procesales.
La instancia que sigue es la segunda pericia psicológica sobre Nicola, prevista para los próximos días, y la evaluación posterior del informe por parte de la fiscal Gómez, que podría abrir camino a una eventual imputación formal. Mientras tanto, la Iglesia de Córdoba enfrenta el desafío de ordenar la situación administrativa del sacerdote sin que la Justicia haya resuelto aún su responsabilidad penal.
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