Tierra Colorada Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 0,00%Dólar MEP $1.539,90 +0,13%Riesgo país 485 pb -1,22%
SÁB, 12 SEPT 2026
Entretenimiento

Holder se mostró en 125 kilos y en Ibiza y pidió que nadie se quede callado con la salud mental

El ex participante de Gran Hermano publicó dos fotos que guardaba por vergüenza: una de mayo de 2025 cuando llegó a pesar 125 kilos tras meses de aislamiento y PlayStation, y otra de julio de este año en la costa española con el cuerpo marcado. Aclaró que ninguna de las dos versiones es saludable y que detrás de la segunda hay un soporte químico que no se puede sostener en el tiempo.

EZ
Elba ZimmermannCultura y espectáculos · 11 DE SEPT DE 2026 · lectura 4 min

Les voy a ser sincera: hay imágenes que uno mira de reojo y entiende todo de una. A mí me pasó con la última publicación de Tomás Holder, el chico que se hizo conocido dentro de la casa de Gran Hermano hace ya un par de temporadas y que después se convirtió en una de esas figuras que aparecen y desaparecen de las timelines según la noticia que tengan para dar. Esta vez volvió con una historia que, les juro, me quedó rebotando en la cabeza el resto del día, y que vale la pena contar despacio, como se cuentan las cosas cuando importan de verdad.

El galpón propio antes que el escenario

Antes de hablar del cuerpo, Holder abrió la puerta de su casa. Contó que en mayo de 2025 la balanza había llegado a marcar 125 kilos, que hacía siete meses que no pisaba un gimnasio y que se la pasaba encerrado, jugando entre diez y doce horas diarias a la PlayStation, alimentándose casi exclusivamente con comida chatarra. Dijo, textual, que no encontraba rumbo ni soluciones, y que esa etapa la asocia con un momento emocional muy feo. La descripción no tiene nada de glamour ni de épica: es la de un pibe de veintipocos años tirado en un sillón, comiendo lo que encuentra a mano, sin ganas de nada.

Las dos fotos que publicó

Lo interesante del posteo es que Holder no eligió mostrar una sola imagen, sino dos, y las puso una al lado de la otra como para que se vieran. Por un lado, la foto de mayo del año pasado, esa que según dijo guardó durante meses por vergüenza y que recién ahora se animó a subir. Por el otro, una de julio de este año, en una playa de Ibiza, con el cuerpo marcado, la cintura fina, los abdominales dibujados y una cara que se llevó más de un elogio en las discotecas de la isla.

“Mi cuerpo no es real, ni sano y tiene un soporte químico.”Tomás Holder

Esa frase, que a mí me pareció la más importante de todo lo que dijo, es la que desarma el mito del antes y el después como si fuera un triunfo. Holder explicó que para llegar a esa versión de Ibiza mantuvo cinco meses de control estricto de lo que comía, que en el proceso le agarró culpa cada vez que se comía una hamburguesa, y que la balanza terminó condicionando su relación con la comida. Algo que antes era un gusto, un plan de domingo con amigos, se transformó en un conflicto interno. Y a eso hay que sumarle el dato que él mismo reconoce: detrás de esa definición hubo un apoyo químico que, según sus propias palabras, no es sostenible en el tiempo.

Por qué ninguno de los dos extremos es un modelo

El pedido que dejó al final

Lo que a mí más me conmovió es que Holder aclaró que la razón principal de subir aquella foto de mayo que tenía guardada no fue generar impacto ni conseguir likes, sino acompañar a quien esté pasando por algo parecido. Y cerró, también textual, con un pedido que a esta altura parece casi una declaración de principios: cuiden su salud y, sobre todo, su salud mental. Una frase simple, pero que dicho por alguien que viene de contar que se pasó meses sin salir de su casa, sin entrenar y comiendo cualquier cosa, pega distinto.

El pelo, la barba y lo que no se hizo

Antes de terminar la charla, Holder confirmó algo que muchos le preguntaban por lo bajo: a comienzos de marzo se hizo un implante capilar para corregir las entradas, algo que antes disimulaba con el corte de pelo. Negó de plano haberse hecho retoques en el rostro y explicó que los cambios en sus facciones que se notan entre las dos fotos se explican por la dieta y por usar barba. Detalle menor, pero que suma a la idea de alguien que, por primera vez, se anima a contar qué hizo y qué no hizo con su cuerpo, sin vender humo.

Yo me quedo con la idea de que Holder, sin proponerse dar un sermón, terminó contando algo que muchos cuerpoes en las redes esconden: que detrás de cada antes y después casi siempre hay un proceso más oscuro de lo que parece, y que la salud mental pesa tanto o más que la balanza. Una buena forma, me parece, de empezar a hablar en serio de estos temas.

Y ustedes, ¿cómo viven la sobreexposición de cuerpos que se ven en redes? ¿Sienten presión, inspiración o las dos cosas a la vez? Vale la pena charlarlo en los comentarios, sin tanto filtro como los que se usan para las fotos de Ibiza.

EZ
Elba ZimmermannCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo