La precuela de Outlander vuelve a abrir las heridas del tiempo: llega la segunda temporada de Sangre de mi sangre
Ellen y Brian quedaron separados por la rebelión jacobita; Julia y Henry se perdieron camino a las piedras de Craigh na Dun. La serie retoma esas dos historias a partir del 19 de septiembre y la plataforma Movistar Plus la sumará a su catálogo en España.
Yo no sé ustedes, pero cada vez que una serie se atreve a desdoblar su propia genealogía emocional, algo se me acomoda en el pecho, como cuando la abuela de la colonia decía que la familia es la herencia más pesada y la más querida al mismo tiempo. Y eso es exactamente lo que vuelve a poner en juego Sangre de mi sangre, la precuela de Outlander que el sábado 19 de septiembre de 2026 estrenará su segunda temporada, con la confirmación de que en España podrá verse a través de Movistar Plus, una plataforma que suele cuidar mucho las ficciones de largo aliento y que aquí vuelve a apostar por una historia que combina romance, viajes en el tiempo y las tensiones políticas de las Tierras Altas de Escocia.
Antes de meternos en los nuevos capítulos, conviene repasar el galpón, porque acá la sala vale tanto como el espectáculo: la ficción fue pensada por Starz como una pieza gemela de la serie madre, y por eso su elenco principal se concentra en dos parejas que son, literalmente, los padres de los protagonistas de Outlander. Por un lado, Hermione Corfield interpreta a Julia y Jeremy Irvine encarna a Henry, los padres de Claire Beauchamp; por el otro, Harriet Slater compone a Ellen y Jamie Roy da vida a Brian, los padres de Jamie Fraser. Son esos cuatro nombres los que llevan adelante el relato, y son también los que quedaron atravesados por separaciones y conflictos cuando terminó la primera entrega, allá por agosto de 2025, cuando la serie se estrenó y se topó con un 87% de críticas positivas y un 78% de aceptación del público en Rotten Tomatoes, unos números que la dejaron bien parada antes de encarar esta segunda vuelta.
Los Fraser y la sombra de los jacobitas
Una de las líneas fuertes de los nuevos episodios es la de Ellen y Brian, que en el cierre anterior habían intentado escapar juntos pero vieron su plan interrumpido por la rebelión jacobita de 1715 en Escocia, ese levantamiento que arrastró a los clanes a un enfrentamiento abierto y que terminó separando a la pareja por circunstancias completamente ajenas a lo que ellos sentían, lo cual, viniendo de una serie que hace del destino su materia prima, tiene una ironía casi deliberada y muy dolorosa.
Los Beauchamp y las piedras que prometen volver
La otra historia que la temporada deja pendiente es la de Julia y Henry, que llegaron hasta las piedras de Craigh na Dun con la expectativa de regresar a la época de la que provenían, dejando abierto un interrogante que la nueva entrega debería empezar a responder: si lograron cruzar, si quedaron varados en otro tiempo o si el reencuentro con su propia época fue posible. Para los que seguimos Outlander desde sus primeros pasos, esa escena de las piedras tiene una carga enorme, porque son las mismas piedras por las que Claire pasó hace años, y volver sobre ese lugar desde los padres de Claire le da a la saga una profundidad generacional que a mí, personalmente, me conmueve bastante.
Ahora bien, con esas dos parejas todavía en deuda con su propia historia, la pregunta que les dejo es directa y quiere abrir el debate entre nosotros: de las dos líneas que se retomarán en esta segunda temporada, cuál les resulta más atrapante para seguir, si la de Ellen y Brian, atrapados entre clanes y levantamientos en el siglo XVIII, o la de Julia y Henry, intentando cruzar de nuevo el umbral del tiempo desde las piedras que ya forman parte del ADN emocional de toda la saga Outlander.
“La familia es la herencia más pesada y la más querida al mismo tiempo.”La abuela de la colonia
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo
Tierra Colorada Noticias