Los hijos que el 11-S les robo a sus padres, contados por ellos mismos en una serie que duele de cerca
A un cuarto de siglo de los ataques a las Torres Gemelas y al Pentagono, Netflix estreno un documental que recoge los testimonios de los ninos que se quedaron sin padre o madre aquella manana, y tambien las voces de jovenes afganos y marines que cargan con la guerra que vino despues.
Yo siempre pense que la historia del 11 de septiembre era una historia de imagenes repetidas hasta el hartazgo: los aviones incrustandose en las Torres Gemelas, las personas cayendo o saltando al vacio, el polvo blanco tapando una Manhattan que parecio desvanecerse de golpe en la pantalla, y despues, durante dias, la ceremonia, las antorchas, los discursos, el pais entero conteniendo la respiracion como si el mundo fuera a volver a estallar en cualquier momento, pero lo que casi nunca aparece en pantalla es la pregunta que cae despues, cuando se apagan las camaras y se bajan las banderas, esa pregunta tan simple como demoledora que les queda sonando en la cabeza a miles de familias, especialmente a los chicos que aquel 11 de septiembre de 2001 eran bebes o ninos pequenos y que de un dia para otro se quedaron sin padre, sin madre, sin un abrazo que ya no iba a estar mas, y que ahora, veinticinco anos despues, por fin estan tomando la palabra para contar, con su propia voz, lo que significa haber crecido con ese agujero en el medio de la mesa familiar.
Asi arranca Turning Point: Generation 9/11, el documental que Netflix acaba de estrenar a veinticinco anos de los ataques que derrumbaron las Torres Gemelas de Nueva York, dañaron el Pentagono en Virginia y dejaron caer un cuarto avion en un campo de Pensilvania despues de que los pasajeros lograran contener a los secuestradores, una produccion de una hora y treinta y nueve minutos dirigida por Brian Knappenberger que pertenece a una serie mas amplia del mismo realizador y que en lugar de volver sobre la cronica conocida opta por algo bastante mas audaz, que es seguirle el rastro a los hijos de quienes murieron en el World Trade Center, en el Pentagono o a bordo del Vuelo 93 y mostrar como ese dia, que ellos ni siquiera terminan de recordar porque eran demasiado chicos, termino definiendo para siempre el resto de sus vidas.
Los hijos que crecieron entre polvo
Los protagonistas de la pelicula trabajaban en distintos lugares cuando ocurrieron los atentados, aclara el material, algunos estaban en las torres, otros en el Pentagono, otros a bordo del Vuelo 93, y la produccion reconstruye a traves de sus testimonios como aquel 11-S les marco el rumbo personal, un dato que vuelve evidente algo que solemos olvidar cuando hablamos de cifras y de victimas, y es que detras de cada nombre hubo una mesa familiar que se rompio, un cumpleanos donde falto alguien, una cena de Navidad donde hubo una silla vacia y una carpeta del colegio que algun dia tuvo que empezar a ser firmada por un solo progenitor, y a mi, te confieso, eso es lo que mas me golpea cuando veo esta clase de producciones, porque las victimas suelen convertirse en numeros y los numeros no tienen cara, no tienen hobbies, no tienen apodos, en cambio los hijos que retrata este documental son personas, con nombres y apellidos, que crecen, se enamoran, tienen bebes y tratan de explicarles a sus propios hijos quien era ese padre o esa madre que ellos, en muchos casos, apenas alcanzaron a conocer.
“No solo lo que significo el terrorismo y lo aterrador que resulto, sino tambien como las decisiones tomadas en los dias, semanas y anos posteriores nos transformaron como pais.”Brian Knappenberger, director
Afganos y marines, la herencia de una guerra
El documental no se queda solamente en Manhattan ni en Washington, porque tambien recoge testimonios de jovenes afganos y de marines que participaron en la guerra que los Estados Unidos lanzo despues de los atentados, y muy especialmente da cuenta de como la retirada norteamericana de Afghanistan, esa salida desordenada que tantos analizamos en su momento, los golpeo a cada uno de maneras muy distintas, porque para los soldados de a pie que volvieron a casa la guerra no termino cuando se subieron al avion de regreso, sino que les siguio sonando en la cabeza durante anos, y para los jovenes afganos que crecieron bajo la presencia militar extranjera la salida de las tropas no fue un alivio automatico sino el inicio de otra etapa oscura, la de un pais que de un dia para otro se quedo sin la proteccion que tuviera o sin la presencia que les moliera la rutina diaria, una cosa de esas que solo entendes cuando alguien te la cuenta en primera persona, sentado frente a la camara, sin maquillaje y sin libreto.
“Es increiblemente profundo comprender lo que vivieron los hijos de quienes perdieron a sus padres y seres queridos el 11 de septiembre, pero es aun mas profundo pensar en como cambiaron sus vidas y como esos acontecimientos los marcaron a lo largo de la evolucion que tambien experimento nuestro pais.”Brian Knappenberger, director
Si te interesa el tema, el documental esta en Netflix y dura apenas una hora y treinta y nueve minutos, lo justo como para una noche de sofa, mantita y palomitas, y aprovecho la ocasion para dejarte la pregunta que viene flotando en la redaccion desde que empece a escribir esta nota, porque la verdad es que a mi me gustaria mucho saberlo: vos, que estas del otro lado de la pantalla, conoces a alguien que haya vivido de cerca el impacto del 11-S, un familiar, un amigo, un companero de trabajo, alguien que te haya contado en confianza como se procesa, en el largo plazo, una herencia tan pesada como esa, y mas importante aun, como cre vos que esa generacion, la que era chica en el 2001 y hoy tiene entre veinticinco y treinta y tantos, pudo transformar el dolor en algo que tambien sea vida, en proyectos, en familia, en cosas que sus padres habrian estado orgullosos de ver.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tierra Colorada Noticias