Zverev y Shelton se juegan el alma en la final del US Open: uno quiere revancha, el otro hacer ruido en casa
El alemán va por su segundo Major tras el título en Roland Garros; el estadounidense disputa su primera definición de Grand Slam frente a su público. Rybakina, en tanto, ya es la nueva reina del circuito femenino.
A esta altura del año ya nadie se sorprende con el calor en Nueva York, así que arranco con una certeza: la final del US Open se juega bajo un sol que abrasa y con la presión que pesa como un ladrillo en la mochila. Zverev y Shelton se cruzan este domingo desde las 13 hora argentina en el Arthur Ashe Stadium, y a mí me queda la sensación de que uno llega a comer y el otro a ver si le dan mesa.
Zverev, el alemán que va por el segundo
El número 2 del mundo viene de sacarse de encima a Karen Khachanov en semifinales por 6-3, 7-6 y 7-6, sin ceder un set y con la frialdad del que ya sabe lo que es levantar un trofeo grande. Hace poco más de dos meses ganó Roland Garros y ahora se le abre otra puerta enorme. Eso sí, Nueva York le debe una: en 2020 se le escapó la final contra Dominic Thiem después de ir 2-0 arriba. Seis años después, Sascha tiene revancha pendiente y un tenis que, cuando se enoja, parece un tren de carga.
Shelton, el chico de la casa
Con 23 años, el estadounidense juega su primera final de Grand Slam y lo hace con la gente de su lado, que no es un dato menor. Su camino hasta acá fue una novela: en cuartos le arrebató el reinado al campeón vigente, el español Carlos Alcaraz, en cinco sets, y en semis se sacó de encima a su compatriota Frances Tiafoe. Si levanta el trofeo sería su octavo título en el circuito y, de paso, el primero en un Major. Póngale apodo si quiere: a mí me gusta imaginármelo como el vecino simpático del barrio que un día te invita a comer y termina ganando el torneo del barrio.
El cuadro femenino ya tiene dueña
Mientras los varones terminan de acomodarse, el cuadro femenino ya tiene campeona. La kazaja Elena Rybakina se llevó el título el sábado al superar a Aryna Sabalenka por 6-4, 5-7 y 6-2, en un partido que duró dos horas y 21 minutos. Es su tercer Grand Slam, después de Wimbledon 2022 y el Abierto de Australia 2026, y desde el lunes será la nueva número uno del mundo, desplazando a Sabalenka tras 107 semanas en lo más alto.
¿Mi pronóstico? Me lo guardo y me reservo el derecho de errar, como siempre. Pero le voy a dar una pista: cuando un alemán con hambre se cruza con un local que juega su primera final, suele pasar de todo. Y yo, desde esta butaca virtual, no pienso perderme ni un punto.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tierra Colorada Noticias