Colapinto acaricia la zona de puntos en Monza y va por la sorpresa en la qualy
El piloto argentino terminó décimo en la última práctica del Gran Premio de Italia, a menos de un segundo del Mercedes de Russell. Con el Alpine actualizado, ahora se juega todo en la clasificación.
Arrancamos con una confesión: ver a Franco Colapinto en el top diez de una práctica en Monza tiene la misma sorpresa inesperada que encontrar un aire acondicionado funcionando en pleno febrero porteño. Es raro, es lindo y uno no se termina de confiar. Pero está, y eso ya es bastante.
El piloto argentino cerró la tercera sesión de entrenamientos del Gran Premio de Italia con un tiempo de 1m23s101, que le alcanzó para quedar décimo en la tabla de tiempos. Lo notable no es solo el puesto: quedó a cinco milésimas de su compañero Pierre Gasly, lo que habla de un Alpine parejo entre las dos butacas. Algo que en la escudicia francesa no pasaba hace rato.
Un A526 con updates y el termómetro en alto
El Alpine llegó a Italia vestido con el mismo paquete de mejoras que Gasly estrenó en Zandvoort. La idea era terminar de afinar la puesta a punto sobre el circuito de 5.793 metros del Autódromo Nazionale, donde la relación entre carga aerodinámica y velocidad punta define carreras enteras. Para eso, ambos salieron temprano a la pista con neumáticos medios: Colapinto completó 16 vueltas y firmó un mejor parcial de 1m23s766 en esa primera tanda.
En una segunda salida cargó más combustible y se dedicó a simular ritmo de carrera, rodando en torno a 1m25s por giro. La lectura es razonable: cuando el tanque pesa, el auto se comporta. Y cuando se comporta, hay con qué soñar.
- Tiempo final de Colapinto: 1m23s101, décimo en la sesión.
- Distancia respecto al Mercedes de George Russell: menos de un segundo, nada mal para el monoplaza de Enstone.
- Vueltas completadas por el argentino: 22 en total durante la práctica.
- Compuesto usado en el mejor intento: neumáticos blandos, con los que marcó la vuelta rápida del equipo en apenas tres giros.
- Diferencia con Gasly: cinco milésimas, la muestra más clara de que los upgrades emparejaron a los dos A526.
Después de los 40 minutos, Colapinto volvió a salir con gomas rojas para el trabajo de clasificación. En el primer intento clavó el tiempo que lo depositó en el top diez. Un intento, un tiempo, adentro. Eficiencia pura, la que no siempre se le da a un piloto cuando empieza una temporada en una butaca nueva.
Monza es de esos circuitos que no perdonan un milímetro de error en las frenadas de la primera variante y en la parabólica, y que a la vez le pone una alfombra roja a quien tenga buena eficiencia aerodinámica. Si el Alpine está rindiendo a menos de un segundo de Russell en esta plaza, la qualy puede regalarnos algo más que un décimo puesto. Puede regalarnos, mínimo, una sonrisa.
“Monza es un templo de la velocidad. Si el A526 nos lleva a la pelea con Mercedes en práctica, la clasificación es para animarse.”Lectura del entorno del equipo
A esta hora, con la qualy a la vuelta de la esquina, el escenario es el que cualquier hincha argentino quiere dibujar: Colapinto peleando mano a mano con autos que cuestan el doble, en un circuito donde la jerarquía manda. ¿Alcanzará ese décimo lugar para transformarse en una posición de grilla aún más jugosa? Yo tengo un pálpito tibio. El pibe la viene remando y el Alpine, aunque sea por un rato, se está dejando remar. Me reservo el derecho de errar, como siempre, pero hoy me juego: Colapinto va a meter al A526 entre los ocho en la qualy de Monza. Y si no, que el asfalto me lo desmienta.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tierra Colorada Noticias